REDUCCIÓN MAMARIA

 

La REDUCCIÓN MAMARIA consiste en la remodelación y disminución del tamaño de los pechos hipertrofiados de una mujer. Hablamos de HIPERTROFIA cuando hay un crecimiento excesivo de las mamas, ya sea por aumento de peso de la mujer u obesidad, malformación genética o enfermedad mamaria.

Se habla de GIGANTOMASTIA cuando el crecimiento es excesivo y anormal, llegando a producir graves consecuencias físicas y funcionales de la mujer, como dolores de espalda, hernias dorsales y cervicales, mareos, etc.

Gracias a la Cirugía Plástica se consigue solucionar el problema de las mamas hipertróficas, mejorando tanto física como estéticamente la salud de la mujer, siendo una de las intervenciones más agradecidas en nuestro medio ya que soluciona por partida doble las espectativas de la paciente.

La reducción mamaria se realiza más frecuentemente en mujeres perimenopáusicas, principalmente debidos a cambios hormonales y sobrepeso. También no es raro realizarse en chicas jóvenes que han tenido un sobredesarrollo de sus mamas provocándoles una deformidad importante y caída de sus pechos.

Y es que a parte de reducir el pecho, también se realiza una elevación, remodelación y se les da una mayor firmeza en las mamas para obtener un pecho bonito y “práctico”, como a veces me dicen las pacientes que les gustaría tener.

Inumerables son las mujeres que me dicen que a parte de que NO les gusta su pecho, grande y caído, sienten que les es poco útil, les cuesta encontrar sujetador de su talla, les molesta al dormir y al girarse para ponerse de lado, en las relaciones sexuales es un impedimento para sentirse bien ya que pueden llegar a sentir vergüenza que las vean con esas enormes mamas, etc. Son palabras textuales que me hacen reflexionar y entender a una mujer cuando me comenta sus problemas personales a consecuencia de sus pechos.

Por tanto, no es solo una cuestión de estética sino que la hipertrofia mamaria se mezcla con una cuestión de salud y vida sana ya que un pecho grande puede provocar más molestias de las que nos podamos imaginar y es gracias a la cirugía plástica que podemos mejorar estos problemas y favorecer que una mujer pueda sentirse bien consigo misma tanto estética como funcionalmente.

 

¿EN QUÉ CONSISTE LA REDUCCIÓN MAMARIA?


Tal como dice su sombre, consiste en “REDUCIR” el tamaño del pecho de una mujer que por diferentes motivos (genéticos, por lactancias excesivas, paso de los años, menopausia, malformaciones, obesidad…) ha sufrido un crecimiento elevado, una caída y una pérdida de turgencia provocando unas molestias secundarias al tamaño de las mamas, como dolor de espalda, hernias discales, mareos, limitaciones a la vida diaria, grietas y estrías en la piel, sobrecrecimiento de hongos, etc.

La reducción mamaria es una intervención compleja de cirugía plástica que intenta eliminar el tejido mamario sobrante mediante la extirpación del mismo (glándula mamaria, grasa y piel) y remodelación de la mama de forma natural y anatómica pero a expensas de unas inevitables cicatrices.

 

¿A QUIÉN ESTÁ INDICADO?


A todas las mujeres con hipertrofia mamaria o gigantomastia por motivos de salud o estéticos.

Normalmente es a partir de la mayoría de edad cuando esperamos a realizar la intervención, sobre todo para esperar que el desarrollo mamario se haya completado.

Es muy frecuente la reducción mamaria en mujeres perimenopausicas, edad en la que se producen cambios hormonales importantes, cuyas consecuencias pueden evocar a un crecimiento mamario a expensas del acúmulo de grasa en la mama.

También está indicado en casos de malformación mamaria, por crecimiento y caída anormal del pecho o en asimetrías importantes en chicas jóvenes y en casos de reconstrucción mamaria para igualar el pecho sano al pecho reconstruído.

 

¿A QUIÉN NO SE LO INDICARÍA?


A chicas jóvenes con poca hipertrofia y que quieren tener hijos y darles de mamar. Principalmente porque la lactancia se puede ver alterada tras la reducción al tener que “remodelar” todo el pecho a expensas de la glándula mamaria y la grasa.

Tampoco le realizaría la intervención a una mujer inestable psicológicamente y a quien no vea claro que pueda asumir de forma satisfactoria las cicatrices en el pecho.

 

¿CÓMO SÉ QUE TENGO EL PECHO ANORMALMENTE GRANDE?


Por la simple exploración física de la paciente y, sobre todo, ateniéndonos a unas medidas muy importantes en cirugía mamaria.

Se trata de medir la distancia que existe entre el punto de unión de las dos clavículas (en la escotadura esternal) y el pezón de cada pecho (CAP=complejo areola pezón). Esta medida es importante porque nos va a dar el tipo de ptosis (caída) mamaria que tiene la mujer y el consiguiente tratamiento:

-De 18 a 20 cm: Son las medidas NORMALES una chica joven.

-De 21 a 23 cm: PTOSIS/HIPERTROFIA LEVE. A valorar entre no hacer nada o realizar una mastopexia con mínima reducción de tejido.

-De 24 a 28 cm: PTOSIS/HIPERTROFIA MODERADA: Ya es necesario realizar una reducción vertical y, en ocasiones, una reducción en T invertida si existe un excedente de piel en las mamas.

-29 a 33 cm: HIPERTROFIA ELEVADA. Se requiere una mastopexia en T invertida.

->33 cm: GIGANTOMASTIA. Reducción en T-invertida y en ocasiones con injerto de CAP (Técnica de Thöreck)

 

¿QUÉ TIPOS DE REDUCCIÓN MAMARIA MAMARIA EXISTEN?


Básicamente existen 3 tipos de técnicas según el tipo de cicatriz residual:

1.    REDUCCIÓN VERTICAL: para reducción moderada (CAP a 24-28 cm). La cicatriz se sitúa alrededor de la areola + una cicatriz vertical desde el borde inferior de la areola hasta el surco submamario (tiene forma como de “chupa-chups”). Es la que más utilizamos.

2.    REDUCCIÓN EN T-INVERTIDA: para reducción elevadas y en gigantomastias (CAP>28 cm). Se añade a las cicatrices anteriores otra cicatriz que discurre a lo largo del surco submamrio, adquiriendo una forma de T invertida (también se conoce por la forma de “ancla”). En algunas gigantomastias se puede realizar un injerto de CAP para darle una mejor viabilidad y evitar problemas de necrosis (Técnica de Thöreck). 

3.    REDUCCIÓN MEDIANTE LIPOSUCCIÓN: En esta técnica las cicatrices son mínimas, como mucho un par de puntos de menos de 1 cm en cada mama. Está solo indicada en mamas hipertróficas a expensas del crecimiento de la grasa y no de la glándula mamaria y que tenga una buena calidad de la piel (sin estrías) y con capacidad de retracción. Son casos muy escogidos en los que se reduce el pecho a base de eliminar la grasa mediante liposucción y ver la capacidad de la mama para retraerse y disminuir su tamaño. No deja las mamas firmes pero sí disminuye considerablemente el volumen.


¿CUÁL ES LA MEJOR? ¿QUÉ SE PUEDE HACER PARA OBTENER MEJOR RESULTADO?


La mejor técnica es la que sea la más indicada para la paciente según las características previas de sus mamas y las perspectivas del resultado que tenga.

Personalmente prefiero realizar la menor cicatriz posible en cada caso ya que el nivel de satisfacción es mayor. Por ejemplo, la reducción con cicatriz en T-invertida pocas veces la realizo ya que con la cicatriz vertical y un buen trabajo de montaje de la mama se pueden obtener muy buenos resultados, evitándonos la cicatriz en el surco submamario.

También me gusta realizar un poco de liposucción por los costados y alrededor de la mama para darle mejor forma en los casos que sea necesario.

En casos de mamas hipertróficas con CAP>30 cm nos decantamos más hacia una reducción en T-invertida ya que la capacidad de remodelación de la mama es mejor.

 

 ¿CÓMO ES LA ANESTESIA UTILIZADA?


Lo más frecuente es realizarlo bajo anestesia general, aunque en algunos casos de “pequeña” pexia se puede realizar bajo anestesia local más sedación.

 

¿CUÁNDO ME QUITAN LOS PUNTOS?


NO ES NECESARIO QUITAR LOS PUNTOS, ya que utilizamos puntos reabsorvibles internos que se van deshaciendo poco a poco, con lo que evitamos las molestias de la retirada de puntos.

 

¿CUÁNTO TIEMPO NECESITO DE RECUPERACIÓN?


Normalmente en 3 SEMANAS se puede realizar vida normal sin esfuerzos.

Se requiere sólo un día de ingreso en la clínica (algunas veces dos días) y la recuperación se puede hacer perfectamente bien en el domicilio, siempre bajo los controles médicos pertinentes en nuestra consulta.

A la semana de la intervención la paciente está muy bien, un poco limitada la movilidad de los brazos pero sin dolor y con ganas de hacer vida normal.

A las tres semanas, cuando las heridas están bien curadas la paciente puede hacer vida practicamente normal y a partir del mes se puede iniciar suavemente el ejercicio físico.

 

¿EXISTEN COMPLICACIONES IMPORTANTES?


Por suerte SON POCOS HABITUALES, pero como en todo tratamiento quirúrgico existen unas posibles complicaciones como cicatrices hipertróficas (más grandes de lo habitual) o queloides, raramente infección, asimetría mamaria (normalmente los dos pechos de entrada nunca son iguales, por lo que es muy difícil buscar la exacta simetría entre los dos aunque intentamos que sean lo más parecidos posibles), alteraciones en la sensibilidad.

Como he dicho, son bastante raras las complicaciones en la mastopexia pero si se realiza la intervención con meticulosidad, se cumple correctamente con el postoperatorio, se escoge bien al tipo de paciente y el tipo de técnica según las necesidades de cada uno, las posibles complicaciones descienden notablemente  obteniendo una mayor satisfacción de la paciente y, por supuesto, nuestra.

 

¿PODRÉ DAR DE MAMAR SI ME QUEDO EMBARAZADA?


En los casos de la técnica vertical y en T-invertida no es recomendable dar de mamar ya que al remodelar la mama por dentro se puede cambiar la estructura de los galactóforos con la consiguiente dificultad para que salga la leche por el pezón. Igualmente hemos visto chicas con reducción y pexia en T-invertida que han dado de mamar sin problemas, pero es lo menos habitual.

Mi recomendación es que si piensas dar de mamar a tus futuros hijos lo más conveniente es que no te hagas una reducción mamaria y que lo hagas después de dar de mamar cuando el pecho ya se ha estabilizado. En cambio si quieres intervenirte antes de tener hijos, lo único que tienes que hacer es que el ginecólogo te dé una medicación para retirar la leche y así evitar posibles problemas de mastitis.

 

¿SE DEBE REALIZAR UN TRATAMIENTO COMPLEMENTARIO?


Es recomendable realizar drenajes linfáticos y masajes terapéuticos específicos a partir de la semana de la intervención y a un ritmo de 2 ó 3 a la semana según la evolución.

Conjuntamente a los drenajes añadimos tratamientos con ultrasonidos, con lo que ayudamos a disminuir más rápidamente la inflamación y prevenimos la aparición fibrosis importantes.

Hacia la tercera semana procedemos a enseñar a la paciente la movilización del pecho para obtener una mejor armonía y naturalidad de la mama.

Conviene llevar sujetador las 24 horas del día y tratar las cicatrices con aceite de rosa mosqueta, parches oclusivos, masajes, ultrasonidos, etc.

 

¿CUÁNTO DURA LA REDUCCIÓN MAMARIA?


Una vez realizada la intervención, el pecho adquiere una turgencia notable y bonita que dura unos meses. A medida que se va adaptando el pecho, va cogiendo una caída natural y armónica que mantendrá durante años pero que quedará igualmente expuesta a la acción de la gravedad y del paso de los años pero con menor tamaño, ya que el tejido extirpado no vuelve a crecer.

Sólo se han visto casos de hacer una segunda reducción en mujeres que se han engordado excesivamente tras la primera reducción y en pacientes perimenopáusicas que han tenido una gran trastorno hormonal.

Cuanto mayor sea la calidad de la piel de las mamas mayor firmeza dará al pecho y mejores resultados se obtendrán, aguantando más años en su sitio. También depende de la calidad de cirugía que se haya hecho y, evidentemente, de las cualidades intrínsicas de cada persona y el posterior cuidado que se realice del pecho (masajes diarios con cremas reafirmantes, antiestrías, etc).

 

¿Y UNA VEZ OPERADA, QUÉ?


Pues a hacer una VIDA NORMAL, realizar las tareas cotidianas que tenía antes de la intervención, realizar tus masajes diarios normales, acudir a las consultas de control médico y a disfrutar de la vida.

También es recomendable acudir a tu ginecólogo para control mamográfico de tu pecho según los protocolos de actuación por tu edad.

Y si surgiera alguna duda o apareciera alguna cosa que te inquietara sobre tus nuevas mamas no dudes en consultar con tu cirujano plástico, que gustosamente os atendemos.